
El romero (Rosmarinus officinalis) se emplea desde la antigüedad. Ya Dioscórides, en su libro III de plantas y remedios medicinales, asegura que la planta tiene virtud calorífica, curativa de ictericia, si se cuece en agua y se da a beber al enfermo antes de realizar ejercicios. Miguel de Cervantes hace alusión en el Quijote a las propiedades curativas del romero, componente esencial del bálsamo de Fierabrás.
Biología
Biología
El romero es una especie arbustiva de pequeño porte, muy ramificado, de hojas perennes, que puede alcanzar hasta 1 m. de altura. Posee hojas lanceoladas, espesas, coriáceas, verde oscuro, de pequeños tamaños y muy abundantes. Las flores son pequeñas, de color azul vivo o violeta claro, de 5 mm de largo. La planta desprende un fuerte olor alcanforado.
Su hábitat natural esta formado por las dos vertientes de la cuenca mediterránea, desde el este al oeste, incluyendo el sur de Europa, norte de África y Asia menor. En la península ibérica solo falta o escasea en la franja cantábrica, desde Galicia al País Vasco. Si el clima lo permite, la planta florece durante todo el año. En caso contrario, suele hacerlo una vez en primavera y otra en otoño.

