La menta piperina, piperita, monte yuyo o toronjil de menta (Mentha × piperita) es una planta herbácea de la familia de las lamiáceas; es un híbrido estéril obtenido del cruzamiento de la menta acuática (Mentha aquatica) y la yerbabuena (Mentha spicata), que se produce espontáneamente en ocasiones en las regiones templadas de Europa. Por su riqueza en componentes aromáticos, se cultiva artificialmente desde el siglo XVII, cuando por primera vez se la obtuvo de manera controlada en Inglaterra. Siendo estéril, se reproduce casi exclusivamente por propagación vegetativa a partir de rizomas subterráneos, de manera muy agresiva. Se ha naturalizado con facilidad, y hoy es posible encontrarla en zonas templadas de ambos hemisferios.
Uso
Las hojas y flores de la menta son ricas en aceite esencial, que puede conformar el 4% del peso total de las variedades más seleccionadas. Su componente principal es el mentol (30 a 55%), conteniendo además acetato de mentilo (10 a 20%), mentona (9 a 31%), pulegona, felandreno, limoneno, pineno y otras esencias. Contiene también cantidades apreciables de los flavonoides apigenol, luteolol y mentósido, así como taninos, triterpenos y carotenoides.
El terpineol da como resultado terpinoleno al deshidratarse. La pulegona es más importante en los brotes jóvenes, que se descartan a veces por el efecto abortivo que posee en altas concentraciones. En los ejemplares más adultos desaparece, dejando lugar a la mentona. Un exceso de mentona es indicación de una conservación demasiado prolongada. Debe conservarse en sitio fresco y seco, en recipiente inerte de vidrio o cerámica.
Medicina
El aceite esencial y los flavonoides ejercen efectos antiflatulento, antiemético, espasmolítico, antipruriginoso, colerético, colagogo y analgésico de mucosas. En aplicación tópica el aceite esencial bloquea los canales de calcio, relajando los músculos, por lo que alivia dolores de cabeza si se aplica en las sienes. Los taninos son fuertemente astringentes.
En la medicina tradicional se emplea en infusión para trastornos digestivos o hepáticos, al ayudar a la digestión, como antiemético y estimulante, y como antiespasmódico para el caso de dolores musculares o calambres sistémicos. El aceite cuenta con usos variados: se aplica tópicamente en las narinas para aliviar la sinusitis, en las sienes para el dolor de cabeza, en el pecho o en inhalaciones para la tos o los resfriados fuertes, tópicamente para aliviar el dolor producido por las caries, en compresas para las picaduras de insecto u otras irritaciones dérmicas.
La sensibilidad al mentol no es infrecuente, y en caso de padecerla la infusión y aceite de menta pueden provocar insomnio, irritabilidad y broncoespasmos.

